Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
S. Mateo 9:12-13
La biblia dice: Por cuanto todos somos pecadores, estamos destituidos de la gloria de Dios. Es decir, que cuando Jesús dice: "no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento"; es con nosotros.
Ni los justos, ni los sanos van a la iglesia, porque no necesitan de Dios. Pero, que curioso!, Dios dice: no hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Las iglesias deberían estar abarrotadas en estos tiempos, al menos los domingos; pero Jesús invita a su mesa y muchos le desprecian o se excusan para no aceptar. No hay iglesia perfecta... mientras, pasa el tiempo y pierdes la oportunidad de sanar y recibir misericordia, ese regalo especial, que no merecemos. Excelente día ☕
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