¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán.
Salmos 84:1-4
Si usted ha creído en Dios y su palabra de todo corazón, sepa que su cuerpo es templo y morada del espíritu de Dios. ¿Que tal si hoy hace un altar de adoración mediante la lectura de la palabra de Dios del salmo 27, el 91 y el capitulo 15 de Juan? Deléitese allí con fe. No se duerma.Medite en esa lectura.Que tu casa sea de Dios. Excelente día ☕
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