En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas. Isaías 61:10
A todos nos gusta obtener la atención de las personas y recibir de vez en cuando halagos o palabras que nos hagan sentir bien, porque la felicidad también es un subproducto de la autoestima. Sin embargo, en este mundo donde buscamos la aprobación de los demás, y aún más a través de las redes sociales, puede volverse peligroso. No importa la edad que tengas, los likes en tus redes sociales pueden tener un gran peso en tu autoestima y, por ende, en tu felicidad.
Eres un diseño único de Dios, no sólo físico, sino un ser único en talentos y habilidades que no deberías medir con los estándares del mundo.
La verdadera felicidad no puede encontrarse en la cabeza de alguien más, y aunque así fuera, no estaríamos satisfechos con ello. Así que lo único que no puede fallar es reconocernos a nosotros mismos como obra maravillosa de Dios. Pero recuerda que para reconocer a ese ser maravilloso que eres, tienes que anclar tu día a día en Cristo; al hacer esto, la felicidad fluirá de tu relación con el Señor, porque Él es tu proveedor y sustentador de todo lo que te puedas imaginar.
¿Piensas que las personas no hacen lo suficiente para hacerte feliz? ¡Piensa en el acto supremo de Cristo por ti! No busques en otros lo que Dios puede darte a manos llenas. Ponte a prueba hoy, y encuentra tu felicidad en la fuente inagotable de Su amor. Excelente día ☕
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