Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. San Juan 14:6
Un laberinto univiario, por lo general tiene una entrada y una llegada, a la cual se llega por un solo camino. No hay otra alternativa efectiva. Todo laberinto tiene salida.
Hay momentos de la vida en el que parece que entramos en un laberinto. Las presiones, las situaciones familiares, financieras, matrimoniales, laboral, de salud. Y nos perdemos entre tantos caminos. No nos enamoremos de ese recorrido. Nuestras decisiones parecen no acertar a la solución. ¡Necesitamos ayuda!
Quizás te sientas solo(a), pero Dios esta contigo. Solo necesitas acercarte a El. Para ello hay un único camino: Jesucristo. La palabra de Dios es lámpara a tus pies, porque es verdad y ella te lleva a la vida. Basta con una sencilla oración de fe: encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará. No te dejes engañar, no existe otro camino para llegar al Padre, que Jesucristo. Ya sabes cómo resolver el laberinto, adelante! Excelente día ☕
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