¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra. Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre. Salmos 73:25-26
Los deseos alzaron vuelo en medio de fuegos artificiales y un cielo estrellado, por demás. Un buen deseo es una bendición esperada. Es la Fe elevándose con la esperanza de que en un corto tiempo disfrutaré de lo que espero. Un mayor y superior deseo es desear el respaldo del dador de bendiciones. Mi deseo es, más que recibas las bendiciones, recibas al que bendice. Que sea tuyo para siempre y que nada, ni nadie te separe de Dios. Feliz día ☕
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