Sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; Se volvieron como arco engañoso._ Salmos 78:56
Usted y yo fuimos creados a imagen y semejanza de Dios: somos espíritu, pensamos, tenemos voluntad y un propósito. Fuimos creados para adorar a Dios, honrarlo y darle gloria practicando sus mandamientos. Nacimos para triunfar. Sin embargo vivimos en un mundo gobernado por la maldad. No somos del mundo, pero vivimos en él, y el mundo influye en nuestro propósito. Un arco bien hecho tiene propósito. Sus flechas apuntan hacia el amor de Dios y su bondad para con el prójimo. Un arco torcido es engañoso, y es un peligro mayor en el mundo y capaz de dañar ó matar lo bueno. Tus flechas quizás no dan en el blanco. Sin embargo, Dios, el forjador de arcos, puede restaurar todo aquello que ha perdido su perfectibilidad. Ponte en las manos del maestro. Dios perfecciona lo que inicia. Excelente día ☕
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