No busques la “palabra profética”, emplees mal, ni derroches el poder de la palabra de Dios para cancelar deudas, si estuviste comprando cosas que no necesitabas con dinero que no tenías.
Mejor pide a Dios el trabajo o emprendimiento que necesitas para pagar lo que debes.
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Santiago 4:3
Aunque tú te metiste en la deuda, Dios puede ayudarte a salir de ella. Excelente día ☕
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