Las malas palabras se usan con la nociva intención de ofender, burlar, manifestar frustración, queja, y hasta hacer reír. Casi siempre son de connotación sexual, vulgar y ofensivas. Altamente tóxicas y hasta se usan sin darse cuenta. Dios dice: _No digan malas palabras, sino palabras que ayuden y animen a los demás, para que lo que hablen le haga bien a quien los escuche._
*Efesios 4:29* De lo que hay en el corazón habla la boca. Educa a tu corazón para que edifique al que te oye. Excelente día ☕
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