Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
S. Juan 10:27 Esta porción bíblica habla de una excelente relación. Nuestra bendición alcanza hasta el momento que empezamos a desobedecer la voz de Dios. Pecar es romper relación con Dios, por lo tanto ¿para qué quieres la palabra de Dios si no la vas a obedecer? Corres el riesgo de perderte al no reconocer la voz de Dios. Si esa es tu situación, te ruego, vuelve al rebaño!! vuelve a Dios!! Si estás en el redil, continua siguiendo con gozo, los pasos del Maestro. Excelente día ☕
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