¿Acaso puede dar un manantial agua dulce y agua amarga al mismo tiempo?
Santiago 3:11 Nuestra boca es un manantial. ¿Podemos controlar lo que decimos? A ver que dice Santiago: "Con un pequeño timón los pilotos obligan a grandes barcos a ir a donde ellos quieren, aun en medio de fuertes vientos. De la misma manera, la lengua es una pequeña parte del cuerpo, pero presume de grandes cosas. Hasta un gran bosque puede incendiarse con una pequeña y débil llama de fuego. La lengua es como la chispa que enciende el fuego."
Santiago 3:4-6 No está bien que con la misma lengua que bendigo a mi familia, maldiga a otros! Sobre todo cuando estoy bajo presión. Controlar eso no es fácil. Pero para Dios no hay imposibles. Con su ayuda podemos domar la lengua. Excelente día ☕
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