Pedro respondió: ―¡Hombre, no sé de qué hablas! Y mientras aun estaba hablando, el gallo cantó. Lucas 22:60
Muchas esposas recuerdan el famoso "te lo dije", cuando los esposos no hacen como ellas sugirieron y ocurre algo que pudo ser evitado si se hubiera seguido su consejo.
Hay momentos en la vida en los que nos dejamos llevar por el orgullo y confiamos ciegamente en nuestro engañoso corazón y luego hablamos con impulsividad, esa cualidad que hace que una persona hable o actúe sin cautela y sin reflexionar previamente, dejándose en cambio llevar por la primera impresión o, valga la redundancia, el primer impulso que siente.
Recuerden esto, estimados hermanos: estén más dispuestos a escuchar que a hablar. Piensen antes de hablar ó actuar. Evite que le ocurra como a Pedro quien asumió una actitud que ya Jesucristo le había adelantado. La falta de dominio propio te lleva a hacer o decir cosas que difícilmente cumplas. Del dicho al hecho hay un importante trecho que amerita reflexión. Que no te Cante el gallo!! Excelente día ☕
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