📖 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. S. Marcos 10:21-22
Antes de servir a Dios, batallé mucho con las cosas que debía soltar (fiestas, tragos, apuestas, flojera, ira, rencores, soberbia, orgullo, etc). No estaba contento con la vida que traía. Pedía a Dios ayuda pero generalmente terminaba enemistado con Él por no resolverme. Estas reacciones son indicadores de una pobre relación con Dios basada en la conveniencia, y Dios nunca quiere esto; Él busca verdaderos adoradores, hacedores de su voluntad. Mi vida cambió cuando me abracé a las cosas que verdaderamente suman valor a mi vida. Cuando solté aquello, recibí a Jesús. Las aflicciones siguen pero tengo a Jesucristo en mi vida, nada me faltará. Síguelo. Excelente día ☕
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