La bendición del Señor trae riquezas, sin que con ellas traiga tristeza.
Proverbios 10:22 Una vez Jesucristo le dijo a un hombre rico que quería seguirle: "vende tus riquezas y luego repartelas entre los necesitados. Y luego sigueme" Al oír el hombre esto, se puso muy triste, pues era muy rico. Cuando Jesús lo vio tan triste, dijo: ―¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!... El problema no es ser rico, sino el amor, la fe y la confianza que el hombre tiene en las riquezas. Dios nos bendice, pero no para que amemos más a la bendición que a quien nos bendice. Para servir a Dios habrá que renunciar a ese amor por las riquezas. Excelente día ☕
Comentarios
Publicar un comentario