Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.
2 Reyes 4:1-5
Que bendición tan grande son los vecinos. Por eso es importante establecer y promover la buena relación vecinal. Sin una buena relación con los vecinos, la mujer del relato hubiera dificultado que la bendición le alcanzara. ¿quienes son mis y tus vecinos? ¿los conocemos?
Crea esa buena relación.
Excelente día de vida ☕
2 Reyes 4:1-5
Que bendición tan grande son los vecinos. Por eso es importante establecer y promover la buena relación vecinal. Sin una buena relación con los vecinos, la mujer del relato hubiera dificultado que la bendición le alcanzara. ¿quienes son mis y tus vecinos? ¿los conocemos?
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